Un micrótomo es el equipo que corta el bloque de parafina en secciones de pocas micras, lo bastante delgadas para que la luz atraviese el tejido y permita observarlo al microscopio. Es la etapa donde el trabajo de todas las anteriores se vuelve visible.
Su principio es simple y su exigencia es alta: repetir el mismo corte, con el mismo espesor, decenas de veces seguidas.
Cómo funciona
El bloque se monta en un portamuestras y la cuchilla queda fija. Al accionar el volante, el portamuestras describe un recorrido vertical que enfrenta el bloque contra el filo, y en cada pasada se desprende una sección.
Entre pasada y pasada, un mecanismo de avance desplaza el bloque hacia la cuchilla exactamente la distancia del espesor programado. Ese avance es el corazón del equipo: la precisión del corte depende de que ese desplazamiento sea idéntico cada vez.
Las secciones salen unidas formando una cinta, que se recoge y se lleva a un baño de flotación con agua templada. Ahí el corte se extiende y se recupera sobre el portaobjetos.
Qué espesor se usa
En histología de rutina el rango habitual está entre 3 y 5 micras. Es el compromiso entre dos exigencias opuestas: lo bastante delgado para que se distinga una sola capa de células, y lo bastante grueso para que la sección resista la manipulación.
Los equipos de la categoría de micrótomos cubren rangos más amplios que ese, hasta 60 o 100 micras según el modelo, con precisión declarada de ±5 %. El rango extra sirve para aplicaciones específicas, no para el trabajo diario.
El desbaste es una función aparte
Antes de obtener los cortes útiles hay que llegar al tejido, retirando la parafina que lo cubre. Esa operación se llama desbaste y se hace con un avance mucho mayor que el de corte.
Es una función separada en los equipos, con valores propios que llegan hasta 800 micras en algunos modelos. Usar el avance de corte para desbastar desperdicia tiempo y filo de cuchilla.
La cuchilla y su ángulo
El filo es tan determinante como el mecanismo. Un micrótomo perfecto con una cuchilla dañada entrega cortes con estrías, y cada muesca del filo se repite en todas las secciones como una línea longitudinal.
El portacuchillas permite regular el ángulo de incidencia, que define cómo el filo ataca el bloque. Un ángulo mal ajustado produce compresión de la sección o cortes que no se desprenden de forma pareja.
Los equipos actuales trabajan con cuchillas desechables, que se reemplazan cuando el filo se degrada en vez de afilarse.
La orientación del bloque
El portamuestras suele permitir ajustar la posición del bloque en varios ejes, de modo que su cara quede paralela al filo. Algunos modelos ofrecen orientación de hasta ±8° en los ejes X e Y y rotación de 360°.
Ese ajuste corrige desalineaciones menores del montaje, pero no corrige una orientación equivocada del tejido dentro del bloque: eso se decidió en la inclusión y ya no tiene vuelta.
La seguridad no es un accesorio
Un micrótomo tiene una cuchilla expuesta y un mecanismo que se mueve con energía acumulada en el volante. Las funciones de seguridad son parte de la especificación.
Lo habitual es que el volante se pueda bloquear en cualquier posición y que la manilla se fije en su punto más alto, de modo que al cambiar la cuchilla o el bloque el mecanismo esté doblemente retenido. Los modelos del catálogo declaran ese tipo de protección.
De qué depende un buen corte
Conviene tenerlo claro para no buscar la solución en el lugar equivocado: la calidad del corte depende del equipo, sí, pero también de la fijación, del procesamiento, de la inclusión, de la temperatura del bloque y de la técnica de quien corta.
El recorrido completo está en la guía de procesamiento histológico. Las diferencias entre configuraciones manuales, semiautomáticas y automáticas están en tipos de micrótomos.
¿Estás evaluando un micrótomo para tu laboratorio? Los criterios de selección están en cómo elegir un micrótomo y los modelos disponibles en la categoría de micrótomos. Si prefieres revisarlo con nuestro equipo, cuéntanos tu caso.
Nota: este artículo tiene fines informativos. Rangos de espesor, precisión, dimensiones admitidas y funciones de seguridad deben verificarse en la ficha técnica oficial de cada equipo.

