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Normativa9 Sep 2026

¿Qué normativa aplica a las campanas de extracción de laboratorio en Chile?

¿Qué normativa aplica a las campanas de extracción de laboratorio en Chile?

Conviene partir aclarando algo, porque es la primera confusión: en Chile no existe una norma técnica dedicada a las campanas de extracción de laboratorio, del mismo modo en que la Norma Técnica N° 208 regula la cadena de frío. Quien busque ese documento no lo va a encontrar, y no es porque falte información.

Lo que existe es un marco distinto y, en la práctica, más exigente. La campana no se regula como un producto: se evalúa como parte de un sistema de control de la exposición de los trabajadores. El requisito legal no es tener una campana, sino captar el contaminante donde se genera. Este artículo explica ese marco y qué se mira cuando alguien evalúa una instalación.

Una campana de extracción es un sistema de control

El Instituto de Salud Pública de Chile es directo en esto. En su Guía para la Evaluación Cuantitativa de Sistemas de Ventilación Localizada señala que estos sistemas son la medida de control por excelencia para captar los agentes químicos en su foco de emisión, tal como lo exige el artículo 33 del Decreto Supremo N° 594 de 1999, el reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo.

De ahí se desprende el criterio que ordena todo lo demás: el contaminante debe capturarse en el punto donde se genera, antes de que se disperse por el laboratorio y llegue a la zona de respiración de quien trabaja. La campana es el componente que hace esa captura, pero el resultado se mide en el conjunto.

La propia guía lo define así: un sistema de ventilación está normalmente constituido por una captación, una red de ductos, uno o más retenedores, uno o más ventiladores y una chimenea de descarga. Y aclara algo útil para el vocabulario: la captación es también denominada campana. Es decir, en el lenguaje técnico oficial la campana es el primer componente del sistema, no el sistema.

Ventilación general y ventilación localizada no son lo mismo

Es la distinción de fondo y explica por qué un laboratorio con buena renovación de aire igual necesita campanas.

La ventilación general actúa sobre el recinto completo: renueva el aire del laboratorio y diluye lo que haya en el ambiente. Sirve para las condiciones generales de habitabilidad, pero opera después de que el contaminante ya se dispersó, y diluir no es lo mismo que controlar.

La ventilación localizada actúa en el foco de emisión: captura el contaminante en el punto donde se produce, impide que se disperse por el local y lo descarga fuera del ambiente de trabajo. Esa es la función que describe la guía del ISP, y es la que corresponde a una campana de extracción.

Por eso una no reemplaza a la otra. Aumentar las renovaciones de aire del laboratorio no compensa la ausencia de captación en el mesón donde efectivamente se generan los vapores.

Ventilación generalVentilación localizada
Dónde actúaSobre el recinto completoEn el foco de emisión
Cuándo actúaDespués de que el contaminante se dispersóAntes de que se disperse
Qué hace con el contaminanteLo diluye en el aire del laboratorioLo captura y lo descarga fuera del ambiente de trabajo
Para qué sirveLas condiciones generales de habitabilidadControlar la exposición de quien trabaja en el mesón
Equipo típicoRenovación de aire del recintoCampana de extracción

Qué documentos técnicos revisar en Chile

La referencia principal la mantiene el Departamento de Salud Ocupacional del ISP en su página de publicaciones de referencia sobre ventilación. Los documentos que conviene tener a la vista son estos:

Un detalle de alcance que vale la pena conocer: la guía cuantitativa excluye expresamente las cabinas de seguridad biológica, porque esos equipos se tratan en un documento de referencia aparte. Si lo que necesitas evaluar es una cabina y no una campana, el documento que corresponde es otro, y lo revisamos en el artículo sobre el protocolo del ISP para cabinas de bioseguridad.

Estas guías se actualizan. Al citarlas o al contratar una evaluación conviene trabajar siempre sobre la versión vigente publicada por el ISP.

Qué aspectos de la instalación se evalúan

La evaluación cuantitativa no se detiene en el equipo. Recorre el sistema completo, midiendo velocidades, caudales y presiones en distintas secciones para compararlos con el estándar de referencia o con lo que se consideró en el diseño inicial.

La captación

Es el elemento más importante del sistema, porque es donde el contaminante entra. Una campana de laboratorio corresponde a lo que la guía llama un encerramiento: mantiene el foco de emisión en su interior y deja un frente abierto para acceder al proceso, por donde ingresa aire a una velocidad que impide que el contaminante escape hacia el ambiente de trabajo.

En este tipo de captación lo que se mide es la velocidad frontal en el área abierta. Y se mide por puntos, sobre una cuadrícula que cubre toda la abertura, porque la velocidad frontal no es un valor único en todo el frente: varía punto a punto. Un promedio correcto puede esconder una zona débil.

El flujo de aire

Las velocidades y caudales del sistema son lo que sostiene la capacidad de contención. Aquí no hay un número universal aplicable a toda instalación: la guía indica rangos y advierte que la selección del valor adecuado depende de las condiciones reales. Se va al extremo inferior del rango cuando las corrientes de aire del local son mínimas o favorecen la captura, el contaminante es de baja toxicidad y la generación es baja o intermitente. Se va al extremo superior cuando hay corrientes distorsionantes en el local, el contaminante es de alta toxicidad o el uso es continuo e intenso.

Ese criterio explica por qué dos laboratorios pueden requerir configuraciones distintas para un proceso que se ve idéntico.

Los ductos

El recorrido forma parte del comportamiento del sistema. Longitud, diámetro, codos y cambios de sección determinan las pérdidas de carga y, con ellas, cuánto aire mueve realmente el sistema instalado frente a lo que prometía el diseño en papel.

El extractor

Tiene que estar seleccionado para las condiciones reales de operación, no para las teóricas. Un ventilador correcto sobre un recorrido más largo o más restrictivo que el previsto entrega menos caudal del necesario, y esa diferencia aparece justo donde importa: en la abertura frontal de la campana.

La descarga

El aire extraído termina en algún lugar, y ese lugar hay que evaluarlo. La guía describe la chimenea de descarga como componente del sistema, y la función declarada de la ventilación localizada incluye descargar los contaminantes fuera del ambiente de trabajo cumpliendo la normativa ambiental vigente. En la práctica, importa la relación del punto de descarga con ventanas, tomas de aire del edificio y zonas transitadas.

El aire de reposición

Un sistema que extrae aire modifica las condiciones del recinto. Si se saca aire, tiene que entrar aire: sin una reposición prevista, el laboratorio queda en depresión, el sistema no alcanza el caudal de diseño y aparecen efectos secundarios como puertas que cuesta abrir o corrientes que entran por donde no corresponde. Es una de las causas más frecuentes de que una instalación nueva rinda menos de lo esperado.

¿Por qué importa dónde se instala la campana?

Porque la captación compite con todo lo que mueva aire a su alrededor. Las interferencias habituales son conocidas:

La guía del ISP recoge este factor como criterio explícito al seleccionar la velocidad de trabajo: las corrientes de aire distorsionantes en el local empujan hacia el extremo superior del rango. Dicho de otro modo, una mala ubicación se paga con más caudal, más ruido y más consumo, o directamente con una captación que no contiene.

Lo que no corresponde es fijar distancias universales de memoria. Los requisitos dependen del equipo, del estándar de diseño y de las condiciones del recinto, y deben tomarse de la documentación técnica y del criterio de quien evalúa la instalación.

Comprar una campana no garantiza una extracción correcta

Este es el punto que resume el artículo. Lo que se evalúa, y lo que efectivamente protege, es la suma de campana, ductos, extractor, descarga, recinto y condiciones de operación. Un equipo excelente conectado a un sistema mal dimensionado, o instalado en una sala sin aire de reposición, no rinde lo que su ficha técnica indica.

De ahí que la evaluación se recomiende en momentos concretos y no solo por calendario. Según la guía del ISP, corresponde evaluar cuando el sistema se pone en marcha por primera vez, cuando se le hace alguna modificación, cuando hay evidencia de que no está funcionando de forma adecuada, por ejemplo si mediciones ambientales muestran concentraciones altas del contaminante que se pretendía controlar, y de acuerdo con un plan de evaluaciones periódicas que verifique que el buen funcionamiento se mantiene en el tiempo.

La guía también sugiere un orden práctico: empezar por una evaluación cualitativa, que da un panorama general del sistema y de sus componentes, y pasar después a la cuantitativa. Si la primera ya detecta que hacen falta reparaciones o modificaciones, se ahorra el trabajo de medir un sistema que igual habrá que intervenir.

Sobre quién la realiza, la guía es explícita: está dirigida a especialistas con conocimientos teóricos o prácticos demostrables en ventilación industrial, con instrumentos calibrados y trazables, del tipo anemómetro de hélice, termoanemómetro y manómetro acoplado a tubo de Pitot.

Qué reunir antes de diseñar el sistema

Si estás en la etapa previa, esta información es la que permite dimensionar bien desde el principio:

Con esos antecedentes también se decide mejor la configuración del equipo. Desarrollamos ese lado de la decisión, incluida la comparación entre campana ductada y ductless y la compatibilidad de materiales, en cómo elegir una campana de extracción para laboratorio.

El proyecto es el sistema, no el equipo

La pregunta por la normativa suele nacer de una inquietud legítima: qué me van a exigir respecto de la extracción de gases de mi laboratorio. La respuesta honesta es que no te van a pedir una campana en particular, sino que demuestres que los contaminantes se están captando en su foco de emisión y que el sistema instalado efectivamente funciona.

Si tu laboratorio está evaluando una nueva campana de extracción, conviene revisar el proyecto como un sistema completo antes de seleccionar el equipo. En Zebra Genetics podemos apoyar esa evaluación técnica según la aplicación y las condiciones del recinto, y revisar contigo las alternativas de la categoría de campanas extractoras para laboratorio. Cuéntanos las condiciones de tu instalación y lo vemos juntos.

Nota: este artículo tiene fines informativos y describe el marco técnico aplicable en términos generales, sobre la base de las publicaciones de referencia sobre ventilación del Departamento de Salud Ocupacional del Instituto de Salud Pública de Chile y del Decreto Supremo N° 594 de 1999. Para tu instalación específica, revisa siempre la versión vigente de esos documentos y apóyate en un especialista en ventilación industrial.

// Asesoría técnica

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